Sucedió...
Aquel corazón, que latía por instinto únicamente, que en su triste agonía se negaba a aceptar su derrota, que no podía dejar de odiar, de recordar este su dolor, este su amor...
El tiempo, el karma, el destino, el puto pasado, no ...
el increíble pasado, el olvidado pasado que resurgió como el Fénix que aprendiste, aunque ahora solo la rubia cerveza me recuerda tu entrepierna
A quien? a la suca... a tu suca
Como pude dejarte en el olvido, veinte años y aún tenias mi foto de carnet, aquella foto que ni yo recordaba, aquel amor sincero, puro, juvenil y si... real. La perdida sonrisa, el olvidado suspiro retornaron y cada guiño del rojo semáforo me lo repetía. Por que me dejaste sola, donde te fuiste, tu fuiste mi primer y gran amor, mi primera serenata, aquella flor en el vaivén del columpio del olvidado parque siempre estabas tú, y me lo decía aquella rubia convertida ya en mujer, en preciosa mujer, en luz que aceptaba mi oscuridad, en fuente de nuevas pasiones y sueños que retornaban y ya no se alejarían. Nueva luz junto a mi, esperanza y anhelo juntas, la pareja perfecta de la mano por aquel colegial pasillo cómplice, por aquellos viejos adoquines mudos testigos, cómplices testigos de lujuria y recuerdos, de nuevos recuerdos ahora.
Gracias mi ángel, el idioma similar que esperabas, el manos grandes que pedías estaba a tu lado, quien te protegería y siempre estaría orgulloso y agradecido de tenerte, pero ignorante de mayores cimas no pudo contigo, no, mentira, si pudo contigo, con tus ojos claros y tu risa infantil, con tus críos y el mío, con tus sueños ahora nuestros, ahora juntos, ahora amantes, ahora nuevos, ahora... ahora...
ahora...
Y aunque dijiste que no le creías, que no te importaba, pudo mas el puto orgullo que siempre te hizo trizas, dices fuerte, luchadora, solitaria, nunca lo negaré, fuiste eso y más, nuestra felicidad dividida por quien me olvidó, por quien me destrozó, por quien caí dentro, muy dentro de mi...
Esto es para ti, por ti, es un agradecimiento por salvarme de muchas maneras, por encontrar al naufrago pero no compartir su isla, mi salvación fuiste tu mi suca...
Ahora soy yo, quien te recordará siempre